GASTOS DEDUCIBLES EN EL IRPF (RENDIMIENTO DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS)

GASTOS DEDUCIBLES EN EL IRPF (RENDIMIENTO DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS)

 

 

Los requisitos que debe de cumplir un gasto para que sea deducible son:

Contabilización: se deben contabilizar, imputándose en la cuenta de pérdidas y ganancias, es decir, en el resultado del periodo.

Justificación: Se deberá poder justificar ese gasto, mediante factura como requisito principal, o mediante un documento sustitutivo que cumpla los requisitos en la normativa tributaria. La factura deberá cumplir los requisitos recogidos en el R. D. 1619/2012 (Reglamento de facturación), (Datos emisor, receptor, fecha, numeración…).

Imputación: los gastos se imputaran al periodo en el que se devengan.

 

El medio de prueba principal para justificar un gasto como deducible será: la factura.

A continuación relacionamos los gastos más habituales que debe considerar el empresario individual, siguiendo lo establecido en la AEAT:

Consumos de explotación:

Dentro de este grupo se engloban: compras de mercaderías, materias primas y auxiliares, combustibles, elementos y conjuntos incorporables, envases, embalajes y material de oficina. Si queremos calcular el consumo del ejercicio aplicaremos la fórmula: Consumos = existencias iniciales  + compras  – existencias finales.

Arrendamientos y cánones:

Los gastos de alquileres, cánones, asistencia técnica, cuotas de arrendamiento financiero (leasing) que no sean terrenos, solares u otros activos no amortizables.

Gastos de personal

En este amplio epígrafe, recogeremos los gastos referentes a:

Sueldos y salarios: pagos a los trabajadores en concepto de sueldos, pagas extraordinarias, dietas y asignaciones para gastos de viajes, retribuciones en especie, premios e indemnizaciones.

Otros gastos de personal: incluye gastos de formación, indemnizaciones por rescisión de contrato, seguros de accidentes del personal, obsequios (ej.- cestas de navidad) y contribuciones a planes de pensiones o a planes de previsión social empresarial.

Seguridad social a cargo de la empresa: cotizaciones derivadas de la contratación de trabajadores más las correspondientes al empresario autónomo. Por lo que se refiere a las aportaciones a mutualidades de previsión social, sólo serán deducibles las de los profesionales autónomos no integrados en el régimen especial de trabajadores autónomos que tengan la alternativa legal de cotizar a una mutua, con un máximo de 4.500 euros anuales.

Servicios de profesionales independientes:

Las partidas destinadas a asesorías, gestorías, honorarios de economistas, abogados, auditores, notarios así como las comisiones de agentes comerciales o mediadores independientes.

Reparaciones y conservación:

Gastos del mantenimiento, repuestos y adaptación de bienes materiales. No se incluirán los que supongan una ampliación o mejora, ya que se consideran inversiones amortizables en varios años.

Otros servicios exteriores:

Gastos de transportes, seguros, gastos en investigación y desarrollo, publicidad, relaciones públicas, suministros de: electricidad, agua y telefonía. Se podrán incluir otros gastos de oficina no incluidos en los conceptos anteriores.

Gastos financieros:

Gastos de descuento de efectos, intereses de préstamos y créditos, recargos por aplazamiento de pago de deudas, intereses de demora de aplazamientos de los pagos a Hacienda.

Amortizaciones:

Las amortizaciones comprenderán el importe por el deterioro o depreciación de las del inmovilizado material o intangible afecto a la actividad.

Tributos fiscalmente deducibles:

El impuesto de bienes inmuebles (IBI), y otros tributos y recargos no estatales y tasas, recargos y contribuciones estatales. No serán deducibles ni las sanciones ni los recargos de apremio o por presentar fuera de plazo las declaraciones de Hacienda.

IVA soportado: sólo cuando no sea desgravable a través de la declaración de IVA, es decir, que no presenten declaraciones trimestrales de IVA y por tanto no tengan derecho a deducirse las cuotas soportadas. Lo que ocurre en actividades exentas de IVA (Ej. medicina) y en actividades acogidas a algunos regímenes especiales (régimen especial de recargo de equivalencia y régimen especial de la agricultura, ganadería y pesca).

Otros gastos deducibles:

Suscripción a revistas profesionales, gastos de asistencia a eventos relacionados con la actividad (cursos, congresos, conferencias),  adquisición de libros, cuotas de asociaciones empresariales, corporaciones y cámaras. También se incluirán las primas de seguro de enfermedad satisfechas por el autónomo para él, su cónyuge o hijos menores de 25 que convivan en el domicilio familiar, con un límite máximo de 500 euros por persona.

 

 

Peculiaridades

Vehículo particular y gastos asociados al vehículo

Se admitirán íntegramente todos los gastos cuando la actividad profesional sea: transporte de viajeros, mercancías, enseñanza de conductores o actividades comerciales, taxistas, transportistas, repartidores, mensajeros, autoescuelas, agentes comerciales y representantes. El resto de autónomos no podrán deducirse estos gastos por el IRPF y sólo hasta un 50% en el caso del IVA.

Gastos de viajes y representación:

Mientras se acredite el carácter profesional de los gastos se podrá desgravar los gastos de desplazamiento en transporte público (avión y  tren, pero también taxis) como los de estancia en hoteles y gastos de manutención (comidas, cenas)

Gastos de vestuario

Para que pueda desgravar el gasto en vestuario, este deberá ser vestuario profesional (uniformes, o similares con logotipo empresa).

Local u oficina específico para la actividad:

Si se utiliza un local u oficina que esta afecto totalmente a la actividad podrás desgravarte todos los gastos asociados a ese local u oficina: alquiler, reformas, mantenimiento, luz, agua, teléfono, gastos asociados a la hipoteca o el seguro.

Local u oficina dentro de una vivienda:

Es común que a veces se utilice parte de la vivienda propia para la actividad profesional. En este caso se deberá notificar a la AEAT, indicando el porcentaje que vamos a utilizar para la actividad profesional. En este caso, los gastos asociados a la vivienda podrán desgravarse en ese mismo porcentaje.